4 consejos para ser un buen patrón (en regatas)

 En El Cofre, Regatas

Llevo literalmente toda mi vida subido en un barco y he estado en cientos de regatas compitiendo tanto como tripulante como patrón. En todos estos años he podido apreciar qué es lo que hace al patrón de un barco, ser un buen patrón (o armador en los casos que se aplica).

Ser buen patrón no es solo el que gana regatas y esta constantemente en lo más alto de la tabla. Que yo sepa, el 99% de nosotros no aspira a mucho más que poder alzar en alguna regata de club el trofeo de alguna regata de verano, pocos somos los que vamos a estar compitiendo contra los Ben Ainslies, Iker Martinez o Chunis de turno.ser un buen patron

Resumiendo, que una serie de buenas prácticas es lo que diferencia el buen del mal patrón ya que es la persona que cuida a su tripulación, el verdadero motor de los barco de vela y que además esta quiera seguir viniendo regata tras regata.

A continuación os pasamos un listado de los 4 puntos que considero esenciales que debe tener todo buen patrón que se precie si quiere seguir con una tripulación estable y lo más importante, con ganas de pasárselo bien y de disfrutar de un día de regata.

No gritar en las regatas

No gritar debería ser la norma número 1 que todo patrón debería tener grabada a fuego en la cabeza. Como tripulantes venimos a disfrutar de la competición y no todos somos infalibles y aún menos ejecutamos las maniobras al dedillo.

Vale que de vez en cuando se hace alguna “cagada” que invita a pasar al tripulante por debajo de la quilla, pero que por sistema tener a un patrón vociferando desde la popa poniendo a prueba los tímpanos de todos, no es lo que más invita a volver a repetir embarcarse en ese barco.

“No gritar debería ser la norma número 1 que todo patrón debería tener grabada a fuego en la cabeza”

Las regatas son para divertirnos, desconectar en medida de lo posible de los problemas que tenemos en tierra y pasar un buen rato junto a compañeros de afición así que tú, candidato a ser buen patrón, toma buena nota sobre este punto.

Preparar el barco antes y después de cada regata

No es el caso más habitual pero todos conocemos casos de patrones y armadores que por sistema, regata tras regata, llegan al barco ya listo para soltar amarras y salir a hacer la regata. A la vuelta lo mismo, pisan tierra y se desentienden de recoger el barco.



Un patrón, además de la autoridad a bordo debe de dar ejemplo también. Para mi personalmente me parece una auténtica falta de respeto hacia la tripulación no estar en los trabajos preparatorios del barco porque por un lado enseñas a los que menos saben y aprovechas el tiempo para ir explicando las posibles tácticas y estrategias del día.

Siempre hay más barcos que tripulantes y este me parece un punto crucial para mantener a una tripulación cohesionada y con ganas de repetir en las siguientes pruebas con el mismo barco, en vez de buscarse otro.

Enseñar a la tripulación a regatear

Hay que hacerse a la idea, al final siempre iremos con un porcentaje importante de la tripulación que serán unos auténticos novatos en esto del mar y aún más de las regatas.

Yo también he buscado a tripulantes que su única misión era la de hacer de “saco de patatas que se desplaza de banda a banda”.

Pero si queremos aumentar las posibilidades de que esa gente tenga interés en volver (y quién sabe si incluso convertirse en un regatista habitual) debemos tener la paciencia necesaria para enseñar los rudimentos y básicos de un barco dentro las regatas.

Aún así, ni siquiera hace falta quedarse con los auténticos novatos. Si queremos que nuestra tripulación habitual no haga sus “cagadas” de turno tendremos que dedicar el tiempo necesario y suficiente para explicar las maniobras, con los puestos de cada uno, qué es lo que debe hacer cada tripulante y cuáles son los tempos.

Vale, que es difícil quedar entre semana, no hay más tiempo para salir todos juntos que el mismo día de la regata pero entonces debemos tener muy claro que si no pasamos por esta etapa, no podemos esperar que nuestra tripulación mejore mucho y gritar (¿recuerdas el primer punto?) no es la solución.

La comida, hay que alimentar a la tripulación

Siempre que he ido como patrón como norma general he sido yo el que se ha encargado de llevar la comida y bebida para la tripulación.

El menú era siempre el mismo pero muy resultón. Bocadillos de jamón serrano, con queso, tomate y chorrito de aceite, con variantes para los raros que no les gustaba el queso o tomate y que preparaba antes de cada regata. Lo completaba con las botellas de agua y una manzana por cabeza.




Creerme que muchas veces hemos sido la auténtica envidia de las tripulaciones enemigas… errm rivales, que a punto han estado de empezar motines a bordo para que se gestionase la comida para las próximas regatas.

No digo que tenga que ser el patrón el que deba encargarse de llevar la comida, pero sí asegurarse de que habrá algo para los tripulantes. Puede designar a un tripulante que se encargue de ello y de paso, convertirse en el most important crew del barco.

Cada uno que se organice como quiera pero por favor, que haya siempre algo al que hincarle el diente que las regatas pueden ser largas y el mar da mucha hambre.

Estos son los 4 puntos que se me han ocurrido para que un patrón sea un buen patrón. Si crees que falta algún punto o quieras comentar sobre alguno de estos puedes escribirnos en la barra de comentarios.

como ser un buen patron

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José Martínez de Ubago Álvarez de Sotomayor
El mar es mi pasión y llevo navegando desde mi más tierna infancia, si no antes, tanto en vela ligera como en crucero. ¿Un sueño? Quién sabe, quizás acabar viviendo en mi propio barco.
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Showing 2 comments
  • Enrique
    Responder

    Me parece un post fantástico. Yo he navegado varios años en regatas de club, soy un pirado del mar y la vela, y lo he dejado porque en los 2 barcos con los que he regateado varios años los patrones gritaban y no enseñaban. Ambos comportamientos van en general unidos. Se grita porque la tripulación no sabe, o no se acuerda de una regata a otra, y el patrón se cree que está en la copa américa con profesionales.

    Además el patrón sabe el funcionamiento de todos los elementos de la jarcia, y además los entiende en su conjunto. Y sin embargo, el tripulante aficionado aprende mecánicamente cosas individuales y no tiene visión de conjunto. Cuando se le grita, aun es peor porque tiene miedo de hacerlo mal y de romper algo y acabas teniendo la sensación que en lugar de estar en un equipo, estás al servicio de un señorito con pasta que te dice en que momento tienes que halar un cabo o trimar una vela.

    • Responder

      Es una pena, pero ocurre con mucha frecuencia. Espero que esas experiencias no te desanimen a seguir navegando y regateando porque tal y como te comento arriba, siempre hay exceso de barcos, nunca de tripulantes por lo que no debería serte difícil encontrar otra embarcación.
      Un saludo y ánimo

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