Virar y trasluchar, maniobras básicas en un barco de vela

 En La Escuela


Si te interesa navegar a vela, seguramente hayas visto que existen diversas maniobras para poder hacer navegar un barco propulsado únicamente a vela. Las principales y más importantes son virar y trasluchar.

Cuando estamos navegando en un barco, al igual que con el coche por la carretera, estamos cambiando constantemente nuestro rumbo por infinidad de razones (dirección del viento, olas, corriente, evitar un obstáculo, etc…).

Lo que pasa es que en un barco de vela, el cambio de nuestro rumbo hace que a veces el viento nos empiece a entrar por la otra banda y las velas cambien por tanto de banda también lo que nos obliga a realizar la maniobra de virada o trasluchada.

Aprender cuál es la diferencia entre cada uno es básico y la ejecución correcta de cada una de ellas hará que nos sintamos más seguros cada vez que salgamos a navegar y no dudemos en hacer y ejecutar las maniobras necesarias si la situación se complica.

Qué es virar un barco de vela

Virar (o virar por avante) es una maniobra bastante sencilla.

Antes de comenzar con la maniobra de virada debemos ponernos lo más en ceñida posible, con las velas totalmente cazadas (tanto la vela mayor como el génova o foque) y sobretodo, con velocidad.

Es muy difícil poder virar si el barco apenas tiene arrancada (sobretodo si es un barco de crucero con un gran desplazamiento) y lo más seguro es que nos quedemos aproados y que el barco vuelva a caer al mismo bordo al que se encontraba antes.

Por tanto, si vamos con la suficiente velocidad podemos comenzar con la maniobra:

  • Caza la mayor y subir el carro a barlovento, por lo menos hasta la crujía del barco si la intensidad del viento nos lo permite.
  • Tener la vela del génova también cazada
  • Empezamos a orzar sin meter el timón hasta el fondo (recuerda que la pala del timón actúa como un freno).
  • Para ayudar a hacer la maniobra más rápida y si no hay excesiva intensidad de viento, podemos dejar acuartelado el génova un momento para que ayude a virar el barco.
  • Antes de que el barco haya pasado completamente a la otra banda debemos largar completamente la escota del génova que estaba trabajando y cazar la escota de la otra banda. Primero cazamos de manera manual que es más rápido para recuperar la mayor cantidad posible de cabo y terminamos de trimar y hacer el ajuste fino utilizando la manivela, según el nuevo rumbo que tengamos.
  • Ajustamos la vela mayor jugando tanto con la escota como con el carro.

Lo ideal es que si vamos en ceñida pura, al terminar cada virada nos quedemos inicialmente un poco más arribados para ayudar a que el barco acelere más rápido para inmediatamente después volver a orzar con la máxima velocidad.

Cuánta gente hace falta para virar un barco

Sólo existe una respuesta correcta a esta pregunta, depende.

No es lo mismo un barco de regata en el que la maniobra de virada requiere una ejecución más perfecta por lo que puedes contar hasta con cuatro tripulantes solo para maniobrar con las velas.

Uno a la vela mayor, dos que estén manejando las escotas del génova (uno en barlovento y el otro en sotavento) y el cuarto que vendría a ser el proa que ayuda a pasar el génova de una banda a otra evitando el mástil.

Por otro lado tenemos los barcos de crucero en los que se puede virar perfectamente entre dos personas y si la configuración del barco lo permite, incluso solo con una persona.

Qué es trasluchar con un barco de vela

Trasluchar es la maniobra más complicada que puede existir en un barco de vela y a la que los nóveles le tienen más respeto, pero tal y como hemos comentado previamente aprender a ejecutarla redunda en la seguridad ya que nos dará más opciones en caso de que las cosas se compliquen.

En esta entrada nos vamos a centrar en la maniobra de trasluchada únicamente con la vela de génova o genaker. No nos vamos a meter en la maniobra con  spinaker sensiblemente más complicadas y que ya requieren de cierta destreza tanto por parte del patrón, como de la tripulación.

En la trasluchada al igual que en la virada, cambiamos de bordo, la banda por la que nos entra el viento pero en vez de ir en ceñida estamos navegando en un rumbo abierto, con el viento por la popa o por la aleta.

  • Empezamos a arribar el barco poco a poco.
  • Comenzamos cazando la mayor hasta la aleta y carro a la crujía, para controlar la velocidad de la botavara cuando cambie de banda.
  • Si navegamos con foque, el primero hay que cazarlo en la otra banda en el momento que estamos en popa cerrada.
  • Si navegamos con genaker vamos abriendo poco la vela hasta justo antes de llegar a la popa cerrada.
  • Cuando el viento cambia de banda, hay que tener especial cuidado con el paso de la botavara que barre la cubierta. Cabezas a bajo.
  • Inmediatamente hay que largar la escota de la mayor para disminuir la presión sobre la vela y que el barco no tienda a orzar más allá del rumbo que buscamos.
  • Si navegamos con foque lo largamos hasta trimarlo según el rumbo al que vamos a navegar.
  • Si navegamos con genaker, antes del cambiar de bordo, ya hemos debido empezar a cazar la escota para traer la vela a la nueva banda.

Estos pasos aquí explicados son extremedamente sencillos, pero la práctica es lo que siempre cuenta. Si tienes dudas para llevar estas maniobras a cabo, prueba a llevar a alguien que ya tenga experiencia o a navegar en otra tripulación más experta hasta adquirir la destreza necesaria para poder navegar con tu propio barco.

Navegar consiste en sensaciones y entender qué es lo que te pide el barco en cada momento, algo que solo se consigue con la práctica.

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José Martínez de Ubago Álvarez de Sotomayor
El mar es mi pasión y llevo navegando desde mi más tierna infancia, si no antes, tanto en vela ligera como en crucero. ¿Un sueño? Quién sabe, quizás acabar viviendo en mi propio barco.
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